¿Wyoming? ¿Por qué Wyoming?

No ha habido persona a la que le contara adónde iba que no dijera lo mismo. Este artículo está dedicado a todos los que lo preguntaron… o lo habrían preguntado.

Antes de comenzar, una confesión. Me encanta conducir con música. Así que me he hecho acompañar en el texto por algunas de las canciones que pusieron ritmo a nuestros kilómetros por Wyoming.

Across America as we cross America
what’s important here today
the broken line on the highway

(Thumbelina, The Pretenders)

Vamos camino de nuestra primera parada, el pueblo de Pinedale, y llevamos cientos de kilómetros de carretera recta, rodeada del vacío de las llanuras inmensas. El único signo de vida va también sobre ruedas, unos camiones gigantescos que hacen temblar el asfalto cuando pasas a su lado. Recuerdo entonces que la superficie de Wyoming es como la mitad de España, pero sólo la ocupan medio millón de habitantes.

Conforme nos acercamos a nuestro destino, el vacío se va llenando. Las llanuras se convierten en praderas, algunas con cercas blancas de madera donde pasean caballos color café manchado. Al fondo podemos ver la razón de nuestra parada en Pinedale, asoman las estribaciones de las montañas que pertenecen al parque nacional Bridger-Teton, el primero que visitaremos.

Pinedale es poco más de una calle .Tiendas y bares de cowboys. Y de pescadores. Ves el río que cruza el pueblo, y ves la película El río de la vida. Una imagen que te empuja a buscar la primera caña que encuentres y así tener una excusa para sentarte, durante horas, a ver pasar el agua entre las rocas.

Pero lo importante de Pinedale es lo que está fuera del pueblo. La Bridger Wilderness y la Gros Ventre Wilderness. ¿Qué es una zona Wilderness?, la traducción literal es zona salvaje, pero prefiero acudir a la denominación oficial: “los espacios naturales más intactos y salvajes que quedan en nuestro planeta, zonas que los humanos no pueden controlar y que no se desarrollan con carreteras ni tuberías ni cualquier otra infraestructura industrial “.

Wilderness es la tierra tal como es, un lugar salvaje donde puedes escapar de la civilización, reconectar con la tierra y encontrar sanación, significado y sentido

Aunque hay otra definición que es tan auténtica que merece ser incluida también : “Wilderness es la tierra tal como era, la tierra salvaje más allá de la frontera, la tierra que dio forma al crecimiento de la nación y el carácter de su gente . Wilderness es la tierra tal como es, un lugar salvaje donde puedes escapar de la civilización, reconectar con la tierra y encontrar sanación, significado y sentido”

Impresionante, ¿verdad? Pues ni la mitad de impresionante que visitar estos parques. La naturaleza tiene otra dimensión, los lagos son más grandes y profundos, las montañas más agrestes, los bosques más densos. Cuando caminas por esos lugares, pasas de la admiración al escalofrío y de vuelta a la admiración.

I was born under a wandering star
wheels are made for rolling, mules are made to pack
I’ve never seen a sight that didn’t look better looking back
I was born under a wandering star

(I was born under a wandering star, Lee Marvin)

Esta canción la hubieran hecho suya, de conocerla, los llamados “mountain men”, tramperos y exploradores que recorrieron las montañas americanas durante el siglo XIX, periodo de máxima recolección de pieles de castor.

Una de las sorpresas que guarda el pueblo es su museo dedicado a estos hombres. Ropas, armas, la bolsita “de posibles” donde guardaban desde aguja e hilo para coser a la brocha de afeitar. También hay un viejo carromato, y al ver sus ruedas de madera, cuya única protección contra las piedras del camino era una banda de metal, empiezo a imaginar en lo que debía haber sido cruzar las montañas en él. Me duele la espalda solo de pensarlo.

Pero el lugar también tiene otros habitantes, los indios americanos, majestuosamente presentes con sus tocados de plumas de guerra, los mantos bordados, un tipi, arcos y flechas. También hay una vitrina dedicada a las cuentas, a cambio de las cuales entregaban las pieles. Cuentas de piedras semipreciosas y de cristal, llegadas hasta este rincón de América desde lugares tan lejanos como Venecia.

Like the pine trees lining the winding road
I’ve got a name
I’ve got a name
Like the singing bird and the croaking toad
I’ve got a name
I’ve got a name

(I´ve got a name, Jim Croce)

La carretera que nos conduce a Jackson o Jackson Hole, como es también conocido, ha abandonado los llanos y está rodeada de montañas, y cruzada por un río que se retuerce, salvaje, haciendo honor al nombre, Snake River.

Es un parque […] cuya belleza te hace pensar que así lo debieron de conocer las tribus de los pies negros, crow o shoshoni que acampaban allí en verano, para cazar búfalos

Para los tramperos que pusieron nombre al lugar, un “hole” era un valle rodeado de montañas. Las que rodean Jackson son las del parque nacional Grand Teton, el apelativo que dedicaron a las cumbres los cazadores franceses que exploraron la zona. Es un parque de 130.000 hectáreas de extensión, cuya belleza intacta te hace pensar que así lo debieron de conocer las tribus de los pies negros, crow o shoshoni que acampaban allí en verano, para cazar búfalos. Hoy puedes imitarles, al menos en lo referente a la acampada, en alguno de los numerosos campings, desde donde puedes salir a practicar la pesca o el senderismo. En invierno, Jackson se convierte en uno de los lugares de referencia en Estados Unidos para esquiar, conocido como the big one, por la verticalidad de sus pistas.

Wyoming, y especialmente la zona de Jackson, ofrece una alternativa local de alojamiento a los hoteles convencionales: lo que llaman el “dude ranch”. Se trata de ranchos que admiten huéspedes, que además, pueden participar en diversas tareas del rancho, o simplemente hacer excursiones. A finales del XIX, los ranchos de ganado se convirtieron en la base de la economía de la zona (hoy lo es el turismo) y testigo de su valor actual es que la venta de uno de ellos ha alcanzado el precio más alto jamás pagado por una vivienda en todo Estados Unidos.

Y es que este condado tiene una de las rentas per cápita más altas del país, como lo prueban sus tiendas y restaurantes. Tiendas donde podrás encontrar el atuendo vaquero más completo, y caro, sobre todo si nos referimos a las botas. Contemplando las fantasías en pieles y colores, piensas en su origen, las botas de los españoles que fueron a explorar el nuevo mundo a lomos de sus caballos. Los sombreros vaqueros son otra tentación. Cuando estás allí parece que tiene sentido tener uno, sobre todo si vas a un rodeo, donde todo el mundo, desde el joven de camiseta cool a la señora de bolso con logo, lleva el suyo.

El rodeo. Esa es otra experiencia.

Through the wind and rain and lightning
Through the blowin’ snow
Sit tall in that saddle if you tire and ache
You were born to carry on
So carry on the cowboy way

(The cowboy way, Paul Bogart)

Si, Paul tiene razón, los cowboys se sientan en la silla de montar de una forma especial, erguidos, una mezcla de naturalidad y señorío que impresiona para siempre tu retina.

En el rodeo participan vaqueros, vaqueras y hasta vaqueritos, niños que son capaces de echar el lazo a una res mientras van al galope de monturas varias veces su altura. La zona reservada para los participantes y sus familias es una verdadera fiesta, donde se vitorea cada salida o cada caída. Les contemplas, y contemplas una forma de vida.

From the Blue Ridge to the Black Hills
To the redwood sky
the season may pass
but the dream doesn’t die

(Battleborn, The Killers)

En su himno a Estados Unidos, The Killers mencionan algunos de los iconos del país, que resultan ser iconos naturales: la cordillera Azul (Virginia), el parque Redwood de California, y las colinas Negras, que se extienden entre Wyoming y Dakota del Sur. Y es que la naturaleza es una de las facetas más importantes de la cultura americana, el amor por los amplios espacios naturales. Fruto de ello es el hecho de que el primer parque nacional que se creó en el mundo es el de Yellowstone, en 1872. Este parque es una de las joyas del estado de Wyoming (y la principal razón para nuestro viaje)

El parque de Yellowstone es cascadas, bisontes, cañones, osos, lagos, ciervos, y sobre todo, un volcán, el más grande del continente, que además está activo. Su caldera es una de las más grandes del mundo. Resultado de la actividad volcánica son los numerosos géiseres que se encuentran en el parque, liderados por el llamado Viejo Fiel (Old Faithful), que expulsa agua a una altura de 60 metros, desde hace cientos de años, cada hora.

Tras el borboteo que anunciaba la salida, apareció, en un estallido vertical que fue recibido en silencio y, después, jaleado con aplausos

Para comprobarlo estábamos allí gente de todos los países, reunidos en círculo, como en una ceremonia. Tras el borboteo que anunciaba la salida, apareció, en un estallido vertical que fue recibido en silencio y después, jaleado con aplausos. Unos minutos más tarde, se retiraba a sus profundidades, para preparar la siguiente aparición.

Los hermanos pequeños del Old Faithful, están diseminados por una zona que sólo puedes recorrer por los caminos elevados que se han construido, y en cuyo acceso te previenen que no dejes a tus mascotas sueltas. El olor a sulfuro que te acompaña en el paseo es una advertencia más que suficiente. Junto a los géiseres puedes ver también pequeñas pozas, algunas de un color tan transparentemente azul que parece invitar a que te mojes en ellas. Esas son las más hirvientes y letales.

Cuando visitas el Gran Cañón de Yellowstone, entiendes el nombre del parque, al contemplar las rocas de los mil amarillos. No es tan grande como el Gran Cañón del Colorado, pero la hermosura no entiende de metros.

Podría continuar, palabras y líneas hablando de Yellowstone, pero aquí me detengo, con el recuerdo de los bisontes que vimos pastar, tranquilos, en una de sus praderas, y las palabras del jefe indio Sioux, Luther Standing Bear:

“No pensábamos que las grandes praderas abiertas, las hermosas colinas, y los torrentes sinuosos fueran salvajes. La naturaleza era “salvaje” solo para el hombre blanco, y sólo para él la tierra estaba “infestada” de animales y gentes “salvajes”. Para nosotros no lo eran. Para nosotros la tierra era próspera y nos rodeaban las bendiciones del Gran Misterio”

Uno de los más legendarios cazadores de bisontes fue William Frederick Cody, apodado por ello Buffalo Bill. En 1895, fundó en Wyoming el pueblo de Cody, en el camino de entrada al parque de Yellowstone. En medio del pueblo encontrarás el hotel Irma, construido por él, y que todavía está abierto. No dudes en parar a comer. El lugar tiene tanto sabor como sus costillas a la barbacoa; una decoración que no ha cambiado desde que fue inaugurado por el hombre que creó el primer gran espectáculo del Oeste, en el que participaron desde el indio Toro Sentado a una de las mujeres exploradoras más famosas, Calamity Jane.

Para el aficionado a la historia de la conquista del Oeste, Cody guarda un tesoro, el Old Trail Town, un museo (por llamarlo de alguna manera). Se trata de la recreación de un poblado del oeste, aunque la palabra recrear no es exacta, dado que las casas allí reunidas son todas genuinas, piezas históricas que guardan mobiliario, ropas, y hasta una colección de esos carromatos mil veces vistos en las películas.

Es un pueblo tan verdadero como las tumbas del pequeño cementerio que hay en un extremo de él. Uno de sus ocupantes es Jeremiah Johnston, el trampero cuya vida inspiró la película Jeremiah Johnson, protagonizada por Robert Redford, quien acudió a la ceremonia de segundo enterramiento.

Well the stage was set the sun was sinkin’ low down
as they came to town to face another showdown
the lawmen cleared the people from the streets
“All you blood-thirsty bystanders, will you try to
find your seats?”
Watch ‘em duelin’ (duelin’)
Doolin-Dalton (Dalton)
high or low, (high, low), its all the same
easy money and faithless women
you will never kill the pain

(Doolin Dalton/Desperado, The Eagles)

Seguro que aquellas casas fueron testigos de más de un duelo al sol, pensamos al ver que entre los ocupantes famosos de dos de ellas estaban los asaltadores de bancos y trenes Butch Cassidy y Sundance Kid, otro recuerdo a la filmografía de Robert Redford.

Todos los estados de Norteamérica tienen, al menos, un apodo. Wyoming tiene varios. Os dejo en su compañía, para tentaros a conocer su significado de primera mano: Equality state, Cowboy state y Forever West.